lunes, 11 de febrero de 2013

Características psicoevolutivas del alumno de Infantil

 Carácterísticas psicoevolutivas de los niños de la Etapa de Infantil:
 El periodo de edad comprendido entre los tres y los seis años está caracterizado por una serie de rasgos evolutivos que afectan al desarrollo motriz, socio-afectivo y cognitivo de los niños.
 Desarrollo motriz
 Motricidad gruesa
- Consiguen permanecer un tiempo, cada vez más amplio, quietos y desarrollando la misma actividad.
- Muestran un progresivo dominio y coordinación general de su cuerpo, desarrollan el sentido del equilibrio y la independencia motriz. Esto permitirá a los niños/as un control cada vez más adecuado de sus movimientos en actividades tales como: subir y bajar escaleras, lanzar y recoger una pelota en movimiento, andar a la pata coja, seguir el ritmo de la música y bailar, etc.
- A lo largo del ciclo cada niño y cada niña irá estableciendo su predominancia lateral (diestro o zurdo).
 Motricidad fina
- Adquieren una progresiva habilidad e independencia en los movimientos finos de los dedos, lo que les permite: manejar objetos pequeños y ensartar; vestirse y quitarse la ropa utilizando de manera progresivamente más correcta botones y cremalleras; manejar libros, pasando las páginas con cada vez mayor facilidad; realizar trazos cada vez más controlados y dibujar con más precisión.
- Muestran una presión y dominio progresivo en el manejo autónomo de herramientas relacionadas con las tareas escolares (lápiz, tijeras, punzón…), la higiene (peine, cepillo dental…) y la alimentación (cuchara, tenedor…).
 Desarrollo socio-afectivo
En el segundo ciclo de la etapa de Educación infantil se produce un gran avance en el
proceso de socialización del niño y de la niña a partir de dos procesos paralelos: la
construcción de su autoconcepto, que se va formando en gran medida a partir de las
valoraciones que los demás hacen tanto sobre sus capacidades como sobre su
comportamiento de este modo:
- Se reconocen a sí mismos como una persona frente a los demás, mostrándose
progresivamente más independientes y autónomos en la realización de las rutinas y las
actividades diarias.
- Son paulatinamente más capaces de asumir algunas responsabilidades y realizar
pequeños encargos.
- Necesitan sentirse importantes para las personas de su entorno, especialmente  para los
adultos, les gusta que les elogien por sus logros y son capaces de reconocer sus errores.

El desarrollo progresivo de las habilidades sociales necesarias para relacionarse con los
demás, interiorizando las pautas de comportamiento social que rigen la convivencia y
ajustando su conducta a ellas; en este sentido los niños:
- Comienzan a desarrollar relaciones sociales con los compañeros/as y adultos que
les rodean, comprendiendo la necesidad de establecer y respetar algunas normas
de convivencia.
 - Muestran actitudes de protección hacia los otros niños, en especial si son más
pequeños, y son capaces de prestarles ayuda.
- Son capaces de tomar en consideración los sentimientos y deseos de los demás,
y comienzan a desarrollar esquemas morales basándose en las opiniones de los
que les rodean.
- A lo largo del ciclo los niños/as evolucionan desde el individualismo propio del
egocentrismo hacia una progresiva cooperación y colaboración con sus iguales,
lo que se manifiesta en prácticamente todas sus actividades y muy particularmente en el
juego:
·         Hacia los 3 años, comienzan a jugar con los otros niños/as estableciendo
relaciones de cooperación esporádicas, aunque todavía predominan los juegos solitarios.
·         Hacia los 4 años, participan ya en los juegos con otros niños/as de su edad
disfrutando con su compañía, aunque le cuesta compartir.
·         Hacia los 5 años, les gusta jugar con sus compañeros/as desarrollando
relaciones de amistad y colaboración.


Desarrollo cognitivo
- Inicialmente poseen un pensamiento egocéntrico, íntimamente unido a sus necesidades
inmediatas, que evoluciona a lo largo del ciclo permitiéndoles asumir, poco a poco,
puntos de vista diferentes a los suyos: de sus iguales o de los adultos con los que se
relacionan de manera habitual.
- Pueden seguir instrucciones cada vez más complejas, de hasta dos o tres pasos sencillos.
- A lo largo del ciclo, van desarrollando su capacidad de atención, que es
progresivamente mayor y durante un tiempo más prolongado, van tolerando mejor las
actividades tranquilas y sedentarias, finalizan las actividades que empiezan e incluso
pueden demorar una actividad que les interese y retomarla con posterioridad.
- Se desarrolla también su apreciación del tiempo, lo que favorece su capacidad
para ordenar hechos temporalmente y, si bien en un principio les cuesta diferenciar
pasado y futuro, a lo largo del ciclo van comprendiendo y utilizando conceptos
temporales como: ahora, antes, después, ayer, hoy, mañana, por la mañana, por la tarde,
por la noche...
- Utilizan dos medios fundamentales para el conocimiento de la realidad que les
rodea: el juego y el lenguaje.
·         A través del juego, disfrutan experimentando, manipulando, ordenando,
enumerando y clasificando objetos y elementos de su entorno. Además, acompañan sus
juegos con comentarios, diálogos y explicaciones.
·         El desarrollo del lenguaje y el uso progresivamente más adecuado que hacen de
él contribuye a construir su pensamiento y les ayuda a  comprender e interpretar la
realidad. Al finalizar el ciclo poseen un lenguaje formal y estructuralmente más
completo.